Un buen camino se anda despacio.

Un buen camino se anda despacio, tranquilo, sereno… Hay mucho que contemplar y otro tanto de lo que aprender.

Así lo hacemos en Raúl Gallego. Vamos creando una historia y queremos que sigáis acompañándonos como hasta ahora. Que podáis disfrutar junto a nosotros de la pasión que sentimos por nuestro trabajo.

El pasado 2 de diciembre tuvimos el placer de desfilar en el Parador de Turismo de Mérida. Un lugar lleno de encanto donde gracias al trato que recibimos nos sentimos como en nuestra propia casa, rodeados de grandes profesionales que hicieron de ese sábado un día inolvidable.

En este post os presentamos nuestra colección a todas aquellas personas que quieran recordar aquel momento y para aquellos que ese día no pudieron estar presentes.

 

Cristina.

Vestido recto de flecos con espalda baja abotonada y escote corazón.

 

Patricia C.

Diseño en algodón 100% ecológico con aplicaciones de guipur vintage de los años 80′.

 

Idoya.

Dos piezas cuerpo de encaje y manga francesa con cuello de barco y falda beige de rafia.

 

Carla.

Un diseño romántico en crepe mate con capa superior y espalda en pico.

 

Ainhoa.

Cuerpo ajustado de encaje con fajín en guipur bordado con motivos florales y falda de gasa.

 

Elena C.

En blanco nuclear, diseño en crepe con manga francesa de encaje a juego con el cuerpo, ajustado y con la espalda abotonada. En la falda, tres columnas de encaje.

 

Elena A.

Vestido flamenco con cuerpo y mangas de plumetis y volantes en gasa y crepe.

 

Patricia H.

Un diseño alternativo con falda estampada en tonos verdes y amarillos y cuerpo de crepe blanco.

 

Lidia.

Palabra de honor en tejido damasco gris perla con falda de capa y espalda abotonada.

 

Paloma.

Diseño en raso con maxi falda de plumeti con blonda de encaje y aplicaciones a juego en el cuerpo.

 

Irene.

Diseño corte princesa en brocado blaco roto con cuello de barco, manga francesa con puños abiertos y gran falda de capa con cola de dos metros.

 

Esperamos que este post con nuestros diseños para las novias de 2018 haya sido de vuestro agrado. Nos encanta poder mostraros un poquito del amor que ponemos en cada diseño y en cada mujer que decide confiar en nosotros en un día tan importante y para un diseño tan especial.

Cada clienta es única y le dedicamos a su vestido el tiempo necesario porque, como empezabamos este escrito:

Un buen camino se anda despacio, tranquilo, sereno… 


Novias famosas que acertaron

En el siguiente post ¡Novias famosas que acertaron! Vamos a hacer un repaso de las novias que, con mayor acierto, eligieron sus trajes de boda.

Está claro, y además es un pilar en nuestra filosofía de diseño, que para el gusto se inventaron los colores y que, es a la novia y a nadie más, a quien le tiene que gustar su vestido.

Sabemos que es una difícil decisión, y que las tendencias cambian cada año, pero cuando aciertas… Cuando aciertas con el vestido, este será precioso el resto de la vida, lo verás después de 40 años y seguirás pensando que es el mejor.

Esto es lo que nos pasa con las siguientes novias. La primera parte del post la dedicaremos a esas novias vintage cuyos vestidos serán para siempre.

Elizabeth Taylor

La primera de nuestras novias dio el “sí, quiero” a  Conrad Nicky Hilton en 1950. Sin duda la boda de Elizabeth Taylor fue la boda más sonada en Hollywood.

El vestido fue una creación de la diseñadora y figurinista Helen Rose, quien también diseño  los trajes de novia de la princesa Grace Kelly o Priscilla Presley.

La joven actriz que entonces tan solo tenía dieciocho años, estaba realmente favorecida con su vestido de satén blanco. Su primer traje de novia.Elizabeth Taylor

 

Jacqueline Bouvier

 

 

El 12 de septiembre de 1953 la joven se casaba con el futuro presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy.

La novia deslumbró con un diseño ideado por la diseñadora  Ann Lowe, que tardaron más de dos meses en confeccionarlo y necesitaron 50 kilos de seda de marfil.

Jacqueline Kennedy

 

Un vestido con escote barco, cuerpo ajustado y drapeado en la parte superior, junto con una falda de princesa, con tejido plisado y rosetones bordados a mano, hicieron que Jaqueline se convirtiese en toda una inspiración para las jóvenes de su época.Jacqueline Kennedy

 

Audrey Hepburn

Con un diseño de Givenchy, la actriz se casaba en septiembre de 1954 con su primer marido Mel Ferrer.

Audrey Hepburn

Un diseño sencillo y en corto, entallado en cintura con una falda de vuelo, mangas farol de chifón y cuello alto.

En uno de sus días más importantes Audrey Hepburn volvió a dar una lección de elegancia y estilo a todos los amantes de la moda.Audrey Hepburn

 

Pero no solo la época dorada de Hollywood dio fantásticos diseños y perfectas e inmaculadas novias, también nuestras décadas actuales han brillado.

 

Paula Echevarría

La primera elegida en nuestra lista de las novias actuales es nuestra querida Paula Echevarría, que se casó el 22 de julio de 2006 con el cantante David Bustamante en Covadonga.

Paula Echevarría

 

El vestido de Rosa Clará con cuerpo de encaje, hombros al descubierto, mangas de tul de seda  y una falda de dos metros le sentaba como un guante. Resaltaba su figura y combinaba perfectamente con el moreno de la novia.

Tanto el vestido de la ceremonia como el segundo diseño que llevó después la actriz fueron un gran acierto.

Este último un palabra de honor de la misma diseñadora con una falda mucho más voluminosa.

Paula Echevarría

Kate Middleton

En segundo lugar hablamos de princesas.

El 29 de abril de 2011 tenía lugar una de las bodas más esperadas del panorama social europeo. El heredero, el príncipe William de Inglaterra y la joven Catherine Middleton.

Kate Middleton

 

En esta ocasión, Sarah Burton¡Novias famosas que acertaron! para Alexander McQueen, fue la encargada del traje de novia.

Un diseño en color marfil y blanco satinado de escote corazón y corpiño de satén, estrecho en la cintura y acolchado en las caderas cubierto por un cuerpo de encaje francés de manga larga. La falda con mucho volumen y una cola de tres metros de largo también lleva apliques de encaje y algunas flores de seda color marfil.

Fue, sin lugar a dudas, una de las novias de la Realeza más hermosas de la historia a día de hoy.

Kate Middleton

 

Anne Hathaway

Tras varios años de relación, la oscarizada actriz pasó por el altar con su actual marido, Adam Shulman en septiembre de 2012.

Anne Hathaway

 

Un traje de cuento de hadas fue el escogido por Anne, un diseño de la casa de Valentino. De hombros al aire y amplia falda con cola, este vestido fue confeccionado en gasa y encajes bordados, dando lugar a un vestido delicado y de ensueño.

La actriz decidió combinarlo con un original velo que partía de una diadema ancha de encaje.

anne

 

Eva Gozález

Esta vez de sangre española, el 11 de noviembre del 2015, se casaban el torero Cayetano Rivera y la presentadora Eva González, dos de los rostros más queridos de nuestro país. Eva González

 

La andaluza fue quien reveló que su vestido de novia, el secreto mejor guardado de este día, sería obra del diseñador  Hervé Moreau, director creativo de Pronovias.

Eva estuvo más que a la altura con su vestido de novia, un traje sencillo de escote cerrado, manga larga, espalda con transparencias y bordada y una larguísima cola. Lo acompañó de un velo de tul sencillo que fue el colofón a un look perfecto.

Eva González

 

Miranda Kerr

 

Por último, la novia más reciente,  Miranda Kerr  dio el Sí este mayo de 2017.

Miranda-Kerr

 

La modelo tenía claro que quería una reinterpretación del que llevó la eterna Grace Kelly en su boda.

El diseño ha sido una obra maestra de María Grazia Chiuri. Un Dior de ensueño digno de una princesa. Una falda con gran volumen, escotes cerrados, manga larga y ramilletes de flores bordados a mano para este espectacular vestido.

Un traje del cual Vogue fue la encargada de dar la exclusiva.

Miranda-Kerr

 

Esperamos que hayáis disfrutado del post y os sirvan de inspiración estas fantásticas mujeres que con tanto acierto vistieron el día de su boda.

Aunque, como siempre decimos, el vestido de tu boda solo tiene que enamorarte a ti misma. No quepa la menor duda de ello.

Es tu boda, es tu vestido, es tu felicidad…


¿Tienen fecha límite las bodas de hoy?

El otro día una pareja que conocía y llevaban casados apenas dos años anunciaron su separación. En su boda habría apostado que su amor sería para toda la vida pero, no ha sido así. Y me preguntó entonces, ¿tienen fecha límite las bodas de hoy?

Muñecos tarta de bodaHace tan solo 40 años era impensable que alguien acabase con su matrimonio por cualquier causa que no fuera la muerte de uno de los cónyuges. Pero es que, incluso aprobada la ley en España, que una pareja se divorciase era lo peor que podía pasarle a una familia en los 80’ y los 90’.

Y, sin embargo ahora, ¿hemos pasado al extremo contrario de un modo radical?, ¿nos cuesta menos divorciarnos que devolver unos pantalones?.

Está claro que no se podía seguir manteniendo lo que no dejaba de ser una prohibición en la libertad de cada persona.

No vamos a irnos a los supuestos fáciles de malos tratos, infidelidades, alcoholismo, ni nada de eso. Es más sencillo, ¿hay que aguantar para siempre a una persona aunque no la quieras? ¡no!

No hay necesidad de sufrir un suplicio con una persona por la que ya no sientes amor. Porque todo ese esfuerzo por mantener una relación acabada solo se convierte en sufrimiento. Aún así…

 

¿Aguantamos cada vez menos?

  • Quizás el hecho de que antes se luchase más por solucionar un problema dentro de un matrimonio era, en parte, porque no había más remedio pero, ¿cuántas parejas superaron sus problemas y fueron felices?. Alguna habrá… igual hoy no habría sido así.
  • Puede que hoy, en más de una ocasión una pareja que solo atraviesa un bache se separe porque ven más fácil hablar con un abogado que entre ellos. ¿Cuántas parejas re-casadas veis? Porque yo ya he visto varias.Fotos Bodas campestres
  • O igual es más divertido separarse para tener un rollete con alguien que le ha llamado la atención en lugar de centrarse en su matrimonio.

Claro que también puede ser que, al tener la posibilidad de un divorcio rápido nos pensemos menos si debemos o no casarnos.

 

¿Nos pensamos cada vez menos el casarnos?

  • Si ya no hay que casarse primero para poder vivir juntos, ¿no deberíamos tenerlo más claro? Se supone que ya sabemos dónde nos metemos… ¿no?
  • O, tal vez la idea de casarse de repente como golpe de amor está más en auge que nunca. Total, si me puedo separar si no me va bien…
  • También puede ser que el pensamiento “demos un paso más para solucionar nuestra crisis” se nos esté yendo un pelín de las manos.

 

En cualquier caso, somos libres para decidir como de importante es un matrimonio en nuestras vidas. Lo que para ti es “de color de rosa” no tiene que serlo para mí. Hombre, es un detalle que al menos tu pareja y tú penséis lo mismo del tema.

Just married

  • Si eres una de esas personas endiabladamente románticas cuya boda es el día más feliz de su vida, porque no hacerlo varias veces con las personas de las que te enamores. ¡Se una Elisabeth Taylor!
  • Puede que para ti casarte con tu amor sea solamente un trámite para ciertas ventajas legales y nada más.
  • O igual en tu caso solo es una concesión con tu pareja para la que, realmente, el matrimonio es algo importante.

Por tanto, haz lo que te dé la gana.

Personalmente y respondiendo al título del post, no, no creo que todas las bodas tengan fecha de caducidad. Creo que cada pareja, cada amor, decide si su relación tiene que seguir o acabar y cómo ha de hacerlo.

Así pues, ¡ánimo! Que decidáis lo que decidáis, el camino será entretenido.

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¿Vuelve a estar de moda la medida?

¿Vuelve a estar de moda la medida?. Parece que, hoy en día, si tienes un evento social para el cual te apetece estrenar un vestido resulta, irónicamente, algo complicado. Y es que
¿cuántos habéis visto una prenda ideal en un perchero pero habéis pensado “esto igual lo lleva más gente”?

En una época en la que la fast fashion está a la orden del día y al alcance de prácticamente todos, ya sea por la variedad entre la que escoger o el “miedo” a  coincidir con alguien que lleve esa misma prenda, muchos acaban recurriendo a boutiques de tallas únicas o a la costura a medida.

Y es que claro, comprar tu traje en una boutique en la que solo hay dos vestidos iguales en toda la ciudad da cierta tranquilidad. Si siendo así coincides en una boda con otra invitada que lleve el mismo modelo que tú, un consejo, no juegues nunca a juegos de azar. Es probable que la suerte te odie.

Por tanto, de  un modo u otro la medida acaba siendo la mejor opción por distintas razones:

  • Diseño: llevarás un traje que se habrá creado solo para ti y las posibilidades de que otra persona escoja absolutamente todo igual que tú son bastante pequeñas.Diseño de Raúl Gallego
  • Hechura: por regla general, una prenda que no está confeccionada en series de miles estará confeccionada con mucho más detenimiento y detalle.
  • Hecho a medida: valga la redundancia, un pantalón o una falda que se ha sacado de tus propias proporciones, siempre te va a sentar mejor. La ropa de confección industrial se realiza de un modo totalmente simétrico pero las personas no somos así. ¿Quién no tiene una pierna un poco más ancha, un hombro más bajo o cualquier detallito?
  • Toda la vida: se suele decir que un vestido a medida es para toda la vida… Creo que estoy de acuerdo. Algo que se confecciona en varios días en lugar de unos minutos seguro que está mejor ¿no?

 

Aunque hay algo que no puedo negar. Su precio es alto. Claro está que no es una camisa de entre mil y cuenta con todas las ventajas que hemos mencionado. Luego ya eres libre de decidir si pagas el porcentaje del precio que corresponde al nombre de la firma.

No me malinterpretéis, el nombre de la firma conlleva (en general) el trato al cliente, el savoir faire, el diseño, etc.

Aún así, ¿cuándo nos compensa que nos hagan una prenda a medida? Pues cuando te de la gana.

Siento si la respuesta no era lo que esperabais. Lo que quiero decir es que el hecho de encargar ropa a medida depende, de tu bolsillo está claro, pero de muchos factores.

  • No encuentro lo que busco. Blanco y en botella, si no existe lo que quieres, créalo.
  • Quiero que sea único. Como decíamos antes, si lo que buscas en una joya más que una prenda de ropa no hay nada como diseñarlo desde de cero.
  • Necesito tejidos especiales. Puede que debas recurrir a la medida por motivos de salud. Quizás alguna alergia te impide comprar ropa ya confeccionada por el tipo de acabados, hilos, etc…
  • Me veo mejor. Si aprecias la costura y tienes bueno ojo, te acabarás acostumbrando a apreciar la diferencia entre una prenda de tienda y una a medida. No hay color, compruébalo.

De todas formas es cierto que hay ocasiones que se prestan más a que la gente de haga ropa a medida como:

  • sobre todo cuando son de personas cercanas, familiares o amigos íntimos.
  • Bautizos y comuniones. quizás para los bautizos en algo menos habitual, pero en las

comuniones las madres de los niños, los hermanos, quizás la madrina.

  • Puestas de largo o alfombras rojas. Aunque en las alfombras rojas los trajes suelen ser cedidos por las casas de moda siguen ajustándose a las medidas de los artistas.
  • Trajes típicos. Aquellas personas que formen parte del folklore de su ciudad o comunidad sabrán que muchas de las vestimentas están hechas a la medida de la persona a no ser que haya pasado de familiar en familiar. Sin duda uno de los trajes que más participan en el mundo de la costura a medida son los vestidos de flamenca típicos de Andalucía.
  • ¡Tú Boda! Que mejor ocasión de dar rienda suelta a tu imaginación y sueños que el día de tu boda. Ese maravilloso traje tiene que ser el más especial de tu vida, o al menos uno de ellos.

 

Y un gran apoyo al regreso de la confección a medida son los jóvenes diseñadores que buscan crear nuevos conceptos e ideales en el mundo de la moda y que, además, abogan por la confección en su tierra para fomentar las buenas condiciones laborales y de confección en sus diseños.

Al final, con tanto desarrollo de la vestimenta y de las grandes cadenas acabamos buscando pequeños detalles que nos hagan diferentes al resto, aunque sea solo un vestido en una boda.